sábado, 28 de julio de 2018

Hortensia
Esta especie arbustiva es estupenda para plantarla en jardines o en macetas grandes en el exterior. Sus grandes hojas de un bonito tono verde alcanzan bastante frondosidad por lo que se puede utilizar para cubrir zonas de pared o muros bajos obteniendo una buena cobertura y un aspecto decorativo gracias a sus grandes flores.
Se pueden tener también en balcones y terrazas colocándolas en macetas amplias en las que puedan crecer bien.

Cuidados de la Hortensia

Las hortensias necesitan un suelo ácido para crecer bien,  preferiblemente rico en materia orgánica. Si las vas a plantar en un suelo calizo mezcla la tierra con algo de turba, humus o mantillo o utiliza algún sustrato ácido especial para hortensias.
Es una planta a la que le va muy bien elclima húmedo, aunque también se mantienen perfectamente en zonas secas si se riega con frecuencia. En verano convieneregar la planta casi todos los días, para mantener la tierra siempre húmeda. En invierno es suficiente con uno o dos riegos por semana. El exceso de agua con cal puede dañar la planta, siempre que sea posible riégala con agua de lluvia o con un agua con poca cal.
Pulveriza la planta con agua para darle un poco más de humedad si está en una zona muy seca.

Soportan bien el frío, aguantan temperaturas de hasta -6ºC , aunque conviene proteger las raíces y los tallos jóvenes en épocas de heladas. Puedes cubrir la tierra y la base de la planta con escamas de corcho, paja o con algún otro material que la proteja de las heladas.
En zonas húmedas la hortensia puede estar continuamente al sol. En zonas de clima seco es mejor ponerla en un lugar en el que tenga también algo de sombra.
Es recomendable podar la planta ligeramente una vez al año, cuando se secan las flores o a finales del invierno para favorecer la aparición de nuevos tallos. Elimina las flores secas que se pueden utilizar disecadas como decoración, corta también  los tallos envejecidos.
Te aconsejamos abonar la planta especialmente en primavera y verano con un producto específico para hortensias.
El color de las flores depende de la variedad de la planta y del tipo de suelo. Se pueden añadir aditivos a la tierra para hacer más intensa la coloración azulada.

Reproducción

Para obtener nuevas plantas, en agosto, cuando se marchiten las flores, corta algunos tallos de la planta de unos 30 cm. Cada tallo debe tener por lo menos dos nudos para que sea suficientemente largo para replantarlo.


Aeonium aureum

TAXONOMIA
Aeonium aureum (C. Sm. ex Hornem.) T. Mes
Familia:Crassulaceae
Subfamilia:Sempervivoideae
Tribu:Sedeae
Género:Aeonium
Aeonium aureum es una planta suculenta rupícola en forma de roseta, con tallos muy cortos. Hojas que van de cuneiformes a espatuladas, de color verde glauco o verde azulado. Las hojas se abren en invierno y se cierran en los meses del verano. Los tallos florales, llegan a medir hasta 40 cm de altura y constan de gran número de flores de color amarillo dorado. Esta especie inicialmente pertenecía al género Greenovia, exclusivo de las Islas Canarias, nombre dedicado por Webb y Berthelot al geólogo Greenough. Sus bellas rosetas acaules, glabras y glaucas, junto a sus llamativas inflorescencias amarillas, permiten reconocerlas fácilmente.

SINÓNIMOS:

  • Greenovia aurea
  • Greenovia ferrea
  • Greenovia polypharmica
  • Greenovia rupifraga
  • Sempervivum aureum.

NOMBRE COMÚN

Bea dorada, bejeque.

ORIGEN GEOGRÁFICO

Nativa de las Islas Canarias

Parodia magnífica

Cuerpo globoso verde azulado con ápice algo hundido y cubierto de vellosidad blanquecina, puede alcanzar los 12 cm de diámetro. A medida que crece el porte llega a ser columnar formando apretados grupos de entre 60-90 cm de altura. Tiene entre 11 y 15 costillas paralelas de hasta 5 cm. Lasespinas son de 12 a 15, de color amarillo y unos 2 cm de largo, sin espina central. Lasflores, de color amarillo y unos 4 a 5 cm de diámetro, surgen en el ápice, produciendo posteriormente frutos esféricos de color rosado y 1 cm de diámetro que contienen multitud de pequeñas semillas.
Se reproduce fácilmente por semilla y esqueje.
Coleo,
Cretona


- Nombre científico o latino: Coleus blumei

- Nombre común o vulgar: Cóleo, Cretona

- Familia: Labiadas.

- Origen: es originaria de la India, Java y las regiones de clima tropical del sureste asiático.

- Anual o perenne, erecta, de naturaleza herbácea o semiarbustiva.

- Altura: 25-40 cm.

- Sus hojas son opuestas, simples, en forma de corazón.

- Se cultiva por la belleza de sus hojas de colorido muy variado y decorativo.

- Tiene multitud de variedades.

- Los colores varían entre el verde y el amarillo, el rojo, el bronce, el púrpura y el gris, todos ellos variadamente jaspeados.

- Las flores son insignificantes, pequeñas, de color azul claro, reunidas en inflorescencias con forma de espiga.

- La floración tiene lugar entre el otoño y el invierno.

- Algunas partes de estas plantas contienen principios psicoactivos.

- Generalmente se cultiva en maceta; es muy apreciada por las variadas tonalidades de sus hojas.

- Puede cultivarse como planta de exterior en terrazas y jardines, pero teniendo siempre presente que a la llegada del otoño, debe ser devuelta al interior ya que no soporta el frío intenso.

- Luz: muchísma luz pero no sol directo cuando éste es fuerte. En la sombra o a media sombra; en interiores, requiere de un sitio con buena iluminación.

- La planta debe ser resguardada del sol del mediodía en verano, pues la exposición directa al sol provoca amarillamiento de las hojas.

- Temperaturas: en lugares con heladas (entre 5 y 0 grados centígrados).

- Humedad: el ambiente excesivamente seco provocaría la caída de sus hojas (mucho cuidado con las calefacciones).

- Las aspersiones del follaje no son aconsejables.

- Riego: necesita riego generoso. De cualquier manera es una planta que nos avisa cuando necesita ser regada ya que en caso de necesitar más agua sus hojas se empiezan a poner lacias.

- Abonado: el abono que sea sólo en primavera y verano con un fertilizante líquido diluído en el agua de riego.

- Para que adquiera un porte arbustivo y no se limite a crecer sólo hacia arriba, se deben podar los vértices cuando la planta tenga unos 20 cm de altura.

- Cuando la planta crece mucho, despuntarla ya que hace que la planta madre brote aún más frondosa y los esquejes pueden utilizarse para crear nuevos coleos.

- Corte permanentemente las flores porque de otro modo la planta termina su ciclo vegetativo y muere.

- Plagas y problemas del Cóleo:

- Los cóleus en general son atacados por pocas plagas, aunque no son raros los ataques de Cochinillas, Mosca blanca (Trialeurodes vaporariorum) y carcoles y babosas.

- Caída de hojas: si además de caerse están lacias posiblemente sea falta de riego.

- Caída de hojas: si el color no es vivo, es falta de luz.

- Caída de hojas: si tienen luz y agua en su justa medida y se siguen cayendo puede ser excesiva sequedad del ambiente, úbicala en otro lugar más fresco.

- Pudredumbre del tallo: has regado en exceso, deja secar el compost y, si es factible, saca la planta de la maceta y absorbe el exceso de humedad con papel de periódico. Luego vuelve a introducirla en la maceta y riega más espaciadamente.

- Multiplicación del Cóleo:

- La multiplicación del coleo es sencillísima: cortar un tallo, despojarlo de las hojas y florcillas e introducirlo en un recipiente con agua. En pocos días se podrá apreciar la aparición de raíces.

- Los esquejes con las nuevas raíces tendrán que ser trasplantados a un tiesto y cuando llegue la primavera próxima estarán listos para ser plantados en el exterior.

- La reproducción también puede realizarse por semilla, en sustrato con mezcla de turba y perlita y manteniendo una temperatura de unos 23 ºC.

- Época de siembra: de invierno hasta principios de primavera.

- Germina en 10-12 días a 20-22ºC.

- En semillero y durante el enraizamiento de los esquejes son frecuentes los ataques de Pythium y Rhizoctonia, que pueden tratarse de forma preventiva con productos a base de quinosol en riego.
Jazmín del Cabo
Gardenia


Nombre científico o latino: Gardenia jasminoides
- Sinónimo: Gardenia augusta

- Nombre común o vulgar: Gardenia, Jazmín del Cabo.

- Familia: Rubiaceae.

- Origen: originaria de regiones tropicales y subtropicales de Asia, Africa y Oceanía.

- Arbusto perenne que puede alcanzar una altura de 2 metros.

- Hojas ovales o lanceoladas, opuestas, de color verde oscuro y brillantes.

- Flores muy fragantes de color blanco-cremoso.

- Flores blancas, solitarias, simples o dobles.

- Florece 2 veces al año.

- Suelo fértil, ácido y profundo.

- En la actualidad se consiguen ejemplares injertados, cuyo pie es resistente a suelos no propicios para el desarrolo de la planta.

- El mayor atractivo de la gardenia es su empleo como planta ornamental en macetas debido a su aroma y a la belleza de sus flores.

- Puede servir de planta de interior.

- Luz: debe ubicarse donde reciba buena iluminación, pero a resguardo del sol directo del mediodía.

- Sensible a las heladas.

- Prefiere atmósfera húmeda.

- Es una planta acidófila y no debe plantarse en suelos calcáreos ni salinos.

- Necesita de abundante riego y rociado.

- Riego abundante cada 4-5 días en verano y semanal en invierno.

- Regar con agua de lluvia o si es calcárea, acidificarla.

- Se deberá ir con más cuidado con el riego cuando la planta tenga capullos.

- Abono: 2 a 3 veces por año (otoño, primavera y verano) con fertilizantes químicos ricos en nitrógeno (crecimento) y potasio (floración).

- Abonar al empezar la primavera, antes de que aparezcan los brotes y durante toda la floración.

- Agregar quelato de hierro en período vegetativo.

- En lugar de los quelatos de hierro, se puede aplicar luego de la floración, 1 cucharada de sulfato de hierro en la base de la planta.

- De esta forma evitará que aparezca clorosis, que se manifiesta por la aparición de manchas amarillas entre medio de la nervadura de las hojas y retrasa el crecimiento.

- Con frecuencia las plantas se vuelven amarillas (cloróticas) debido a una deficiencia de uno o más micro nutrientes, generalmente hierro, seguramente por tener, el suelo un pH demasiado alto o regar con agua calcárea.

- Es necesario retirar las flores y ramas marchitas, para prolongar la floración y evitar las enfermedades fungosas.

- Plagas: Mosca blanca, Cochinilla, Cochinilla algodonosa, Pulgones, Arañas rojas, gusanos masticadores y Trips. Los nemátodos causan daño en las raíces.

- Caida de pimpollos: puede ser porducida por raíces dañadas, insectos, o condiciones atmosféricas desfavorables.

- Si los botones florales amarillean y se caen justo antes de abrirse, puede deberse a falta de hierro o a que el ambiente en torno a la planta es excesivamente seco, cálido y falto de luz.

- Multiplicación de Gardenia:

- Se propaga por esquejes semileñosos de 6 a 8 semanas en primavera avanzada.

- Se deberían cortar con 10-15 cm de longitud, con al menos 2 ó 3 pares de hojas.

- El esqueje se debe cortar en un nudo o entre nudos para que forme raíz desde la extremidad cortada.

- Enraíza bien en suelos húmedos. Es recomendable utilizar en esta operación hormonas enraizantes.

- Las plantas procedentes de esquejes pueden tardar 1 a 2 años en alcanzar la madurez floral.

- Sustrato: debería ser una combinación de al 50% de arena gruesa y turba o una combinación al 50% de turba y perlita, ó esqueje de talón (con parte de la corteza del tallo en que ha crecido).

- Admite el acodo áereo.

- Poda de Gardenia.

- Poda de Limpieza.

- Elimina los siguientes elementos indeseables en invierno:

- Ramas muertas, secas, rotas o enfermas.

- Tocones secos (trozos de ramas que no tiene brotes y están secos).

- Rebrotes que hayan podido surgir desde la misma raíz (se les llaman sierpes).

- Rebrotes del pie del arbusto que sean débiles o mal situados y no nos interese que se desarrollen como rama del arbusto.

- Ramas cruzadas, mal orientadas o que enmarañan el arbusto.

- Ramas que sobresalen mucho del arbusto por su exceso de vigor con el fin de obtener una forma más compacta.

- Flores y frutos pasados: afean y consumen energías del arbusto.

- Si es necesario, corrige la asimetría para mejorar la apariencia, por ejemplo, si está la copa descompensada.

- Poda de Floración.

- La Gardenia florece principalmente a finales de primavera y luego va dando flores pero en menor abundancia.

- Se empieza a podar cuando termina la floración fuerte; si lo haces antes, te cargas la floración.

- Si la planta ha estado abandonada de poda y tiene un ramaje largo, realiza una poda fuerte a mediados de primavera para que rebrote desde abajo.

- La mejor técnica a aplicar en Gardenia es el pinzado.

- El pinzado consiste en pellizcar los extremos de los brotes tiernos de la planta con el dedo pulgar y el índice, o si no, usando una tijera pequeña.

- El pinzado produce que la planta ramifique más, de esta manera se consigue una forma redondeada, densa y un mayor número de flores (más ramas equivale a más flores).

- El inconveniente del pinzado es que se pierden algunas flores.

- Comienza a pinzar los nuevos brotes a partir del final de la floración, cortando dichos brotes justo por encima del segundo nudo contado desde su inserción.

- Deja de pinzar a mediados de verano para obtener flores en otoño.

- Vuelve a pinzar ya el próximo año.

viernes, 27 de julio de 2018

Orquídeas

10 variedades


Phalaenopsis

Dendrobium

Cymbidium

Cattleya

Vanda

Cambría

Oncidium

Brassia

Zygopetalum

Epidendrum
GENERALIDADES

LUZ
Como todas las plantas, la luz es uno de los factores fundamentales para su buen desarrollo. La mayoría de orquídeas necesitan mucha luz pero poco o nada de sol directo (de las orquídeas tropicales, sólo las Vanda y las Cymbidium pueden tolerar el sol directo pero fuera de las horas centrales del día). 
Debe buscar una ubicación cerca de ventanas con buena orientación. Si el sol entra en alguna hora del día procure filtrar la luz a través de visillos que la atenúen.
Unas buenas condiciones de luz son imprescindibles para estimular la floración y el crecimiento de la planta.
Si no se dispone de la suficiente luz natural, una opción consiste en instalar luces artificiales especiales para plantas. Las hay de diferentes tipos (de mercurio, de sodio de alta y baja presión, etc.). Consulte a su proveedor.

La luz insuficiente provoca la falta de floración, poco crecimiento, tallos frágiles que pueden caerse, hojas de color verde muy oscuro o, según otras condiciones, hojas que amarillean hasta caerse. 
AGUA
El agua es quizás, junto con la luz, el elemento más importante en el desarrollo de las orquídeas. Es mediante este elemento como la planta se hidrata y nutre a partir de las substancias orgánicas disueltas en ella. 
Las orquídeas no pueden regarse con la primera agua que tengamos a nuestro alcance. Normalmente el agua corriente que sale del grifo de casa presenta una alta dureza, cloro, elevado ph y otros componentes que la hacen altamente perjudicial. Recordemos que en su hábitat natural las aguas suelen ser muy blandas y exentas de aditivos.

Para regar nuestras plantas deberemos utilizar agua blanda(baja en sales minerales, calcio, sodio, etc.). Normalmente se utilizan aguas embotelladas (la de marca Bezoya es idónea). No obstante, si disponemos de muchas plantas, una buena opción es instalar un equipo de filtrado de agua por osmosis inversa. Actualmente hay diferentes modelos a precios muy asequibles. Este tipo de filtrado múltiple nos asegura una baja dureza, una corrección del ph, eliminación del cloro y partículas pesadas. 

Consejos para el riego:

Los riegos deberán tener una frecuencia ajustada a las condiciones de temperatura. Mayor frecuencia en verano y menor en invierno coincidiendo con los periodos de reposo después de la floración.
Los riegos deben simultanearse con las vaporizaciones que más adelante trataremos.
Es importante dejar que el substrato se seque parcialmente (sin llegar a que esté totalmente seco) entre riegos. Si vigilamos las raíces (en las que tienen envase transparente) sabremos que hay falta de riego si las raíces se han vuelto de color blanquecino. Si están verdes, probablemente no necesitan más agua.
Evitar en todo caso que el agua quede encharcada en el substrato. El drenaje siempre ha de ser muy bueno aunque esto hará que tengamos que regar más a menudo.
Para mantener un poco de humedad sin dañar las raíces, es aconsejable que coloquemos debajo de la maceta o recipiente que contenga la orquídea, un plato con bolitas de arcilla y un poco de agua. Lo importante es que el agua no entre en contacto directo con la base de la maceta ya que esto podría causar la podredumbre de las raíces. Deben ser las bolitas humedecidas las que transmitan por capilaridad algo de humedad. 
Una de las mejores formas de regar nuestras orquídeas, es sumergiéndolas en un recipiente lleno de agua pero sin llegar a que el agua entre por la parte superior del recipiente o maceta. Esto está especialmente indicado para la mayoría de ellas. Normalmente, según, tamaño y condiciones de la planta, bastarán unos 10 minutos para que la planta absorba el agua que necesite. Posteriormente hay que escurrir bien el agua y dejamos que el resto lo absorban las bolitas de arcilla que hemos colocado en la base de la maceta. 

Hay que tener en cuenta que las orquídeas que no disponen de pseudobulbos (por ejemplo Phaleanopsis) son más susceptibles de deshidratación y deberemos estar más atentos a su riego. 
NUTRIENTES
Hay dos métodos básicos paraproporcionar nutrientes a las orquídeas. El primero es a través del agua de riego con abonos específicos para estas plantas. El segundo es mediante abono foliar. Las orquídeas absorben también nutrientes por las hojas, por tanto, se hace imprescindible incorporar en las vaporizaciones regulares, algo de abono de absorción foliar. Consulte a su proveedor habitual al respecto.
En las etapas previas y coincidentes con la floración es aconsejable también incorporar productos específicos para la estimulación de la floración. Dichos preparados, suelen llevar un complejo vitamínico, aminoácidos de síntesis y otros nutrientes. Su aplicación es foliar y, en todo caso, debe evitarse rociar las flores.

Algunos especialistas recomiendan las siguientes pautas según los periodos vegetativos de la planta: 

Para favorecer la reanudación vegetativa de la planta, se suministra a la orquídea una mayor cantidad de Nitrógeno (N) y se usa la fórmula 30:10:10 (N:P:K) qué quiere decir: 30 partes de Nitrógeno, 10 partes de Fósforo (P) y 10 partes de Potasio (K). Generalmente se realizan una o más dosificaciones en primavera con esta combinación.
Para favorecer una mayor floración se disminuye el nitrógeno y se aumenta el Fósforo y el Potasio y se usa por tanto la fórmula 10:30:20. 
Durante los otros períodos se usa la fórmula balanceada 20:20:20 o 18:18:18. 
Es importante recordar que nunca deberemos abonar la planta si el substrato esta muy seco. Si esto sucede deberemos proceder a un riego previo y esperar a que seque un poco antes de efectuar el siguiente riego con el abono.
TEMPERATURA
Las diferentes especies de orquídeas están distribuidas en climas muy diversos. No obstante, la mayoría son originarias de las zonas tropicales y, por tanto, necesitan unas temperaturas cálidas o templadas. Difícilmente, estas plantas soportarán heladas o temperaturas por debajo de 4 o 5ºC.
En general, las orquídeas más habituales de las familias Cattleya, Cymbidium, Miltonia, Oncidium, Paphiopedilium, Phalaenopsis, Cambrias, Vandas, etc. Necesitan unas temperaturas mínimas no inferiores a 9 o 10ºC. Respecto a las máximas diurnas no deberían sobrepasar los 30ºC. 
Probablemente, dependiendo de la zona geográfica en la que las tengamos, deberemos optar por ubicaciones principalmente de interior para garantizar el rango adecuado de temperatura. 
Hay que tener en cuenta que a mayor temperatura deberemos aumentar el nivel de humedad para compensar la deshidratación.
También debemos recordar que muchas especies necesitan una diferencia de temperatura entre día y noche de 10ºC. o más para estimular la floración. Para ello puede que necesitemos abrir alguna ventana para reducir temperatura por la noche sin llegar a los límites mínimos antes señalados. 
HUMEDAD
La humedad es uno de los factores ambientales más importantes en el cuidado de las orquídeas y, a su vez, uno de los que más dificultades nos puede presentar en casa. 
Ya hemos comentado que la mayoría de estas plantas tienen su hábitat natural en las zonas tropicales y subtropicales. La mayoría de ellas necesitan una humedad ambiental por encima del 40%, según se observa en la siguiente tabla. 

Humedad ambiental necesaria según especie:

Género:Nivel humedad %:
Cattleya50 a 80%
Cymbidium40 a 60%
MiltoniaMínima del 70%
Epidendrum20 a 60%
Dendrobidium20 al 60%
Oncidium20 al 60%
Paphiopedilium40 a 50%
Phalaenopsis50 al 80
Vanda80%
Vemos que los diferentes géneros presentan humedades diferentes siendo las menos exigentes respecto a la humedad las oncidium, dendrobium y epidendrum. Éstas serían las de más fácil cultivo en un ambiente relativamente seco (menos del 50%). Por su parte las Vanda y Miltonia precisan de una humedad muy alta (mínimo de 70-80%) lo que hacen su cuidado difícil en casa si no disponemos de recursos complementarios.

En definitiva, las orquídeas necesitan temperaturas cálidas y humedad alta por lo general. Si bien, hay que matizar que muchas de estas plantas han nacido y crecido en invernaderos artificiales, son fruto de diferentes cruces (híbridos) y en cierta medida se han ido adaptando a otras condiciones ligeramente diferentes a las originales. Aún así, si queremos disfrutar de las orquídeas en un ambiente urbano, en un piso de la ciudad deberemos aclimatar parcialmente una pequeña zona que reúna, también, un mínimo de humedad.
A continuación vamos a ver algunas estrategias para elevarla. De hecho, en la práctica, suele utilizarse una combinación de ellas según necesidades o posibilidades. 

Facilitar nivel humedad:

Un primer recurso consiste en agrupar las plantas en una única zona. De esta forma se facilita la creación de un microclima y es más fácil que se mantenga el nivel de humedad. Se aconseja la colocación de las plantas en escalonado, es decir a diferentes niveles (ver la foto de cabecera de esta página). Así la humedad que desprenden las del nivel inferior es aprovechada por las del superior y las posibilidades de mantener la humedad son mayores.Colocar bandejas con bolitas de cerámica en la base de las macetas para que retengan agua pero sin llegar a entrar en contacto con las raíces.Instalar alguna fuente con agua en movimiento y que vaya funcionando a lo largo del día.Si estamos en una ubicación cercana al mar es posible que, según los vientos predominantes y el tiempo, facilitar la humedad abriendo ventanas temporalmente.Un recurso habitual es la utilización de vaporizadores manuales. El problema reside en que tendremos que efectuarlas varias veces al día en época calurosa.Finalmente apuntamos la posibilidad de utilizar un humidificador electrónico en el que podemos predeterminar un nivel de humedad o utilizarlo con un temporizador para hacerlo funcionar sólo en determinados momentos del día.
VENTILACIÓN
Las orquídeas no soportan los ambientes cerrados o cargados (con poco oxigeno o mucho humo de tabaco u otros). Si hay fuentes de metano cerca (fruta u otras materias orgánicas en estado de podredumbre) puede provocar la caída anticipada de las flores.
Por lo general es conveniente asegurar un mínimo de ventilación diario evitando las corrientes de aire directo sobre las plantas (sólo las Vanda las toleran). 

Puede ocurrir que asegurarnos una ventilación correcta dificulte el mantenimiento de un cierto nivel de humedad según las condiciones ambientales que tengamos. Aún así es preferible ventilar (abrir alguna ventana puntualmente) que no hacerlo para mantener el grado de humedad. Una escasa ventilación con un nivel alto de humedad y temperatura favorece la proliferación de hongos, bacteriasy virus.

Cuando detectemos alguna planta infectada es conveniente separarla del grupo y darle los cuidados a parte (cuarentena), no compartiendo agua de riego y sometiéndola al tratamiento adecuado.En el caso de que la planta esté muy afectada y decidamos sustituirla por otra, deberemos desinfectar la maceta o recipiente con lejía disuelta en agua u otro desinfectante antes de colocar una nueva planta.Retirar periódicamente los restos de material orgánico (hojas muertas, flores caídas, etc.) impidiendo que se descompongan en la zona colindante a las plantas.Cuando manipulemos la planta deberemos tener las manos limpias o utilizar guantes.Tener un especial cuidado con las herramientas de cortar o podar. Desinfectarlas previamente al corte de varas, tallos u hojas.Si cortamos una hoja (total o parcialmente) es necesario desinfectar la herida que queda en el punto de corte. Normalmente podemos utilizar canela en polvo espolvoreando la zona afectada.También deberemos tener especial cuidado en el control de insectos. Los insectos polinizadores cumplen un papel vital en la naturaleza pero en el ambiente domestico pueden provocar la polinización de la flor, lo que provoca su inmediato cierre y caída.
HIGIENE
Las orquídeas son seres vivos y, por tanto, susceptibles de ser colonizadas por agentes patógenos de todo tipo. Un primer paso para tenerlos bajo control es mantener las condiciones ambientales que hemos ido comentando para prevenir riesgos. No obstante, deberemos, también, tener especial cuidado en los siguientes aspectos:
Corte de varas
Respecto a este punto no hay unanimidad. Algunas personas recomiendan cortar la vara floral una vez ha perdido todas sus flores. Otras aconsejan no hacerlo si la vara no se ha secado previamente. También existe la posibilidad de cortar la vara en su zona media y justo por encima de un nudo. De esta manera se facilita la formación de un nuevo brote floral o de un “keiki”. Los keiki son pequeños brotes que no derivan en flores sino en una planta idéntica a la madre. Es uno de los métodos de reproducción de algunas orquídeas. No obstante, para producir la planta un keiki debe tener otras condiciones medioambientales normalmente adversas. Es decir, la producción de un clon o planta hijo, suele estimularse cuando la planta detecta que está en peligro de morir por algunas condiciones adversas (luz deficiente, falta de agua, etc,), entonces asegurar su supervivencia la planta se centra en crear ese hijo ya que así es más fácil asegurar su supervivencia.

En definitiva, aconsejamos:
a) Corte la vara por su base si observa que se ha secado. Aquí no hay ninguna duda.
b) Si la vara ya ha perdido todas sus flores pero sigue manteniéndose verde puede optar por dejarla y que la planta decida qué hacer con ella (un keiki o un nuevo brote floral) o cortarla por la base, justo por encima del primer nudo (pequeña protuberancia en el tallo). En este caso en el próximo período de floración la planta se ve obligada a crear nuevas varas florales.
c) Recuerde que una vara antigua si vuelve a efectuar brotes florales, la cantidad y calidad de las flores será menor que las desarrolladas a partir de una nueva vara floral.
RECIPIENTES
Respecto a este punto no hay unanimidad. Algunas personas recomiendan cortar la vara floral una vez ha perdido todas sus flores. Otras aconsejan no hacerlo si la vara no se ha secado previamente. También existe la posibilidad de cortar la vara en su zona media y justo por encima de un nudo. De esta manera se facilita la formación de un nuevo brote floral o de un “keiki”. Los keiki son pequeños brotes que no derivan en flores sino en una planta idéntica a la madre. Es uno de los métodos de reproducción de algunas orquídeas. No obstante, para producir la planta un keiki debe tener otras condiciones medioambientales normalmente adversas. Es decir, la producción de un clon o planta hijo, suele estimularse cuando la planta detecta que está en peligro de morir por algunas condiciones adversas (luz deficiente, falta de agua, etc,), entonces asegurar su supervivencia la planta se centra en crear ese hijo ya que así es más fácil asegurar su supervivencia.

En definitiva, aconsejamos:
a) Corte la vara por su base si observa que se ha secado. Aquí no hay ninguna duda.
b) Si la vara ya ha perdido todas sus flores pero sigue manteniéndose verde puede optar por dejarla y que la planta decida qué hacer con ella (un keiki o un nuevo brote floral) o cortarla por la base, justo por encima del primer nudo (pequeña protuberancia en el tallo). En este caso en el próximo período de floración la planta se ve obligada a crear nuevas varas florales.
c) Recuerde que una vara antigua si vuelve a efectuar brotes florales, la cantidad y calidad de las flores será menor que las desarrolladas a partir de una nueva vara floral.
REPRODUCCIÓN
Probablemente, las orquídeas, son una de las familias más evolucionadas del reino vegetal. No en vano han logrado desarrollar diferentes métodos de reproducción en una misma planta.
En primer lugar, utilizan la vía sexual habitual que consiste en la fertilización de la flor a partir del polen que transportan los insectos de otras plantas. En gran medida, la belleza, color, olor y forma de las flores se debe a una compleja evolución que se ha adaptado a medida de las preferencias de los insectos de los cuales dependen para seguir reproduciéndose.
Esta vía que se da en su hábitat natural, resulta especialmente compleja reproducirla en ambientes artificiales. Los principales motivos son que las semillas tienen un tamaño casi microscópico, disponen de pocos nutrientes para sobrevivir y dependen de la pronta simbiosis con un hongo (Rhizostoma,) para completar el ciclo. No obstante, con las técnicas adecuadas y el cultivo in vitro, este proceso se lleva a cabo desde hace tiempo en laboratorios especializados. 

Una segunda vía de reproducción la constituye la que podemos denominar como asexual. Consiste en la aparición en una vara floral de una pequeña plantita (keiki) que es copia exacta de la planta madre que la produce.
El proceso puede estimularse a partir del corte de una vara floral (por encima de un nudo en la parte media) y tras su floración y posterior caída de flores. Se aconseja retirar con cuidado la fina piel que recubre la yema del nudo para que de esta forma llegue más luz y estimule la aparición del keiki.
La planta va desarrollándose desde el tallo floral, apareciendo raíces aéreas. Una vez estas raíces miden entre 3 o 4 centímetros puede procederse con cuidado a la separación del keiki del tallo de la planta madre a la que está unido. El siguiente paso será plantarlo en un pequeño recipiente con el preparado habitual de corteza. A partir de auí disponemos de una nueva planta autónoma.

Algunas especies como las epidendrum o dendrobium utilizan principalmente la formación masiva de keikis sin tener que aplicar cuidados especiales, por lo que resulta muy fácil obtener nuevas plantas en casa. 
Estos keikis suelen aparecer tras la floración y cuando parece que la planta y el tallo principal se están muriendo. Por tanto, la planta sigue su curso evolutivo normal y deberemos cuidarla para obtener nuevos brotes.
SUBSTRATO
Existen diferentes tipos de substratos para las orquídeas dependiendo si se trata de orquídeas epifitas o terrestres. No obstante, todos ellos, comparten un rasgo común: su drenaje debe ser muy bueno. Las orquídeas no soportan el encharcamiento del agua de riego tal como ya hemos expuesto.
La mayoría de las orquídeas que compramos en los centros de jardinería son epifitas y, por tanto, necesitan un suelo ligero y poroso. Lo mejor es comprar el substrato específico para orquídeas directamente en el centro de jardinería. 
Estos substratos se componen de una base de corteza de pino o abeto al que se le añaden diferentes materiales. Entre ellos, destacamos el esfagno (tipo de musgo), fibra de coco, fibra de osmunda (hecha de las raíces de la planta). Para mejorar el drenaje o evitar la compactación del substrato, se utiliza la piedra pómez, la arcilla expandida, o la perlita. 

También, es frecuente encontrar mezclado con el substrato para orquídeas el poliestireno expandido. Aunque no se trata de un producto natural sino un derivado del petróleo, el poliestireno en forma de pequeñas bolitas de color blanco, nos ayuda a airear el terreno sin retener el agua.

Finalmente, resulta recomendable, antes de utilizar un nuevo substrato, lavarlo (puede hacerse con un colador) para eliminar residuos de polvo o material inerte innecesario. 

No utilizar nunca tierra vegetal. 

Finalmente apuntar que en las Cambrias, Oncidiums y otras, podemos reproducirlas también mediante el conocido sistema de división de matas. Para ello se separan los brotes jóvenes cuando han alcanzado cierto crecimiento. Para ello deberemos cortar con una herramienta afilada y desinfectada la parte que la une a la planta madre, teniendo cuidado con las raíces cuando la separemos.
TRASPLANTE
Las orquídeas necesitan pocos transplantes. Normalmente, las raíces viven bien en recipientes pequeños aunque estén un poco comprimidas. De hecho este factor puede estimular la floración. De todas formas hay 3 situaciones en las que está indicado proceder a un transplante:

1º- La maceta o recipiente se ha quedado muy pequeño y las raíces empiezan a salir fuera del recipiente en la parte superior o en el fondo aprovechando los agujeros de drenaje.
2º- El substrato se ha compactado y no drena bien por lo que retiene agua y es susceptible de descomponerse.
3º- La planta está infectada por hongos u otros y observamos deterioro de las raíces o su podredumbre (pasan del color verde a uno pardo u oscuro). Las primeras señales pueden aparecer en las hojas que empiezan a amarillear.

En el primer caso debemos buscar un recipiente ligeramente mayor al original pero respetando su tipología. Es decir, si es transparente, así deberá ser el nuevo. 
El mejor momento para el transplante es en el período de reposo, justo después de la floración o al principio de reiniciar el ciclo vegetativo (normalmente primavera). No efectuar el trasplante durante la floración ya que una alteración brusca de las condiciones ambientales durante este período puede provocar la caida de las flores.
Procuraremos que el substrato de la planta que debemos extraer del recipiente esté ligeramente humedecido para poder arrastrar las raíces con mayor facilidad y sin provocar su rotura.
Una vez sacada la planta, elimine mediante corte (con herramienta previamente desinfectada) las raíces en mal estado o muertas. Las zonas de corte deberían ser tratadas con un fungicida de amplio espectro (consulte a su proveedor) para evitar que se infecten las heridas. 
El nuevo envase también debe ser limpiado y desinfectado previamente. 
Aconsejamos colocar en el fondo (para facilitar drenaje) unas bolitas de cerámica expandida que puede encontrar en cualquier jardinería. El resto debe ser cubierto con substrato especial para orquídeas, evitando compactarlo. No pasa nada por el hecho de que quede alguna bolsa de aire o raíces no cubiertas. Éstas buscan afanosamente la luz y el aire para efectuar la fotosíntesis, por tanto, eso ayudará.
Recordemos que el substrato es un preparado con una base principal de corteza de pino o abeto. Nunca utilizar tierra vegetal u de otro tipo.

En el segundo supuesto deberemos proceder de la misma manera garantizando que el nuevo substrato ofrezca el drenaje adecuado.

En el caso de infestación el procedimiento también es el mismo pero teniendo especial cuidado en cortar las partes enfermas o muertes y procediendo al lavado con jabón neutro de las raíces restantes. Tratar (según problema) con fungicida o insecticida adecuado. 


Si en el trasplante hemos eliminado o cortado raíces, se recomienda no regar inmediatamente al estar las heridas todavía abiertas. Lo ideal es dejar unos días la planta en reposo y que las heridas se cierren antes de proiceder a su regado. Esto puede evitarnos problemas de infecciones.